domingo, 3 de abril de 2011

Un hombre sin suerte.-


Yo soy el que te compadece, así que no necesito de tu misericordia. Dicen que nos hicieron a tu imagen y semejanza, y así lo representamos en la naturaleza hoy en día; de compras en un mall u odiando a los que son diferentes.

Recuerdo aquella vez, donde te teñiste el pelo rubio, y te pusiste lentes de contacto. Te hiciste el cambio de sexo, te implantaste un pene y dejaste que te manosearan la piel, igual que como Michael Jackson lo hizo. Esa vez permitiste que la gente se masturbara en tus palabras, que las usaran para su "bien común", mas yo no veo dónde ha quedado eso. En Libia quizás? O en el muy perfecto mundo Yankee...?

Me creaste débil. Y esperas que pueda llegar al paraíso? No tenía sentido que lo pusieras tan lejos... Porque claramente no está arriba de las nubes. No. Allá están las galaxias, y luego los cúmulos de galaxias, y más lejos aún hay un fondo cósmico... Pusiste el paraíso tan lejos, que ni siquiera tú lo encontraste, te perdiste en este mundo banal y jodido, y te paras todas las noches en una esquina con una peluca esperando que un calentón te pague cinco lucas por una chupadita: Con razón nunca has escuchado mis rezos... Seguramente, estabas muy ocupado en "eso" cuando llorando repetía mis plegarias, rogando por un mundo más feliz. 

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